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Recordando a Ken Robinson

Updated: Nov 4, 2020



Aprendemos mucho más del mundo que nos rodea de lo que necesariamente hacemos sentados en los escritorios.


2020 será recordado, entre otras cosas, por el Covid-19 y la pérdida de muchos seres queridos. Este año también está siendo testigo de la muerte de numerosos artistas entrañables y figuras relevantes como la de Ken Robinson. Falleció el pasado 21 de agosto de 2020, fue uno de los educadores más transgresores de las últimas décadas. Educador, escritor y conferenciante británico, experto en asuntos relacionados con la creatividad, la calidad de la enseñanza, la innovación y los recursos humanos aplicados al mundo de los negocios. Su charla, “Las escuelas matan la creatividad”, es una de las más vistas en toda la historia de las Ted Talks (https://youtu.be/oz4mQTf1eAM)

En 2016, grabó una entrevista con una recopilación de preguntas hechas en Twitter dentro de la campaña, Ensuciarse es Bueno, promovida por las marcas británicas de detergente del grupo Unilever, como Omo y Persil. El estudio realizado con motivo de dicha campaña, y con la que colaboraron asociaciones como Ayuda en Accción, se llevó a cabo en 10 países con unos 12.000 padres con hijos en edades entre 5 y 12 años. Según las conclusiones del estudio, en 2016, los pequeños no superaban los 30 minutos al día al aire libre. La conclusión del estudio en el caso de España fue igual de alarmante: la mitad de los niños y niñas españoles pasaba menos de una hora al día al aire libre (el 49% de los niños españoles de entre 5 y 12 años, porcentaje que equivale a más de 2 millones de niños en España. Es menos tiempo del que pasa al exterior a diario un preso de máxima seguridad. De este 49%, un 11% jugaba menos de media hora diaria fuera de casa y un 5% no lo hacía nunca).

https://youtu.be/tkC1HZRHsRI


El Instituto Tecnológico de producto infantil y de ocio (AIJU), en la 29 edición de su Guía AIJU 2019-2020, se centró en el tiempo de juego en la infancia y sus conclusiones, tras llevar a cabo una investigación en la que participaron más de 600 familias con hijos (0 a 12 años) no ofrecieron mejores datos mejores que los citados en la campaña de Unilever de 2016: el 82% de los niños, cuatro de cada cinco, en España juega al aire libre menos tiempo del recomendado por los expertos. “En el caso de los niños de 0 a 3 años, el tiempo destinado a realizar actividades en el exterior se sitúa en 1 hora 25 minutos pero aun así, sin llegar a las 2 horas de tiempo mínimo recomendado por los expertos. Por el contrario, los niños de 10 a 12 años son los que menos juegan al aire libre; el 94 % de ellos juegan por debajo del tiempo recomendado, con una media de 35 minutos”.


Aunque no parezca ser el mejor momento, en estos tiempos de covid, para rendir homenaje al juego al aire libre y al aprendizaje fuera de las aulas, es necesario que sigamos recalcando el papel fundamental del juego vivencial y experiencial en la formación de los niños. La infancia es, por excelencia, la edad del descubrimiento y aunque los juegos se pueden disfrutar toda la vida, –solos, en familia o en grupo– entre los 3 años y la adolescencia, los juegos desempeñan un papel primordial en la adquisición de nuestra identidad individual y social.


5 razones básicas por las que el juego es importante para el desarrollo y el aprendizaje de los niños y por las que llevar el aprendizaje al aire libre es una buena idea:

  1. La naturaleza es un recurso poderoso.

  2. Los niños pueden aprender a través de actividades prácticas, usando sus manos

  3. Puede aprovechar la curiosidad de los niños.

  4. Es una experiencia social en la que los niños aprenden juntos

  5. Jugar al aire libre es divertido

A continuación, están traducidos del inglés algunos de los fragmentos más relevantes de la entrevista que grabó en 2016 como parte de la campaña Ensuciarse es bueno, recogidos en rethinkingchildhood.com ([https://rethinkingchildhood.com/2016/04/05/sir-ken-robinson-outdoor-play-dirt-is-good/):

(...) Empieza afirmando que: “El juego en todas sus formas no es una pérdida frívola de tiempo… que deba posponerse cuando hay cosas más importantes que hacer”.

Además de resultar altamente beneficioso, jugar es la forma natural que tienen los niños de aprender. El juego tiene una función sumamente importante en el desarrollo de las habilidades intelectuales y sociales, y les ayuda a desarrollar la empatía, la imaginación y la creatividad”.

Sin embargo, dice Ken Robinson, los niños juegan mucho menos que antes. La campaña Ensuciarse es bueno encuestó a unos 12000 padres en 10 países. El hallazgo principal, descrito por Robinson como “sorprendente”, fue que el niño promedio pasa menos tiempo al aire libre ahora que el prisionero promedio en una prisión de alta seguridad. En el Reino Unido, esto significa que casi tres cuartas partes de los niños pasan menos de una hora al día al aire libre.

Para explicar por qué los niños juegan al aire libre menos de lo que solían hacerlo, se centra en cuatro factores. El primero es la ansiedad de los padres. Dice: “Los padres en estos días parecen tener mucho más miedo que antes … Se preocupan por los entornos en los que podrían estar jugando sus hijos. La evidencia, por supuesto, es que las tasas de criminalidad … en muchos casos están bajando. La publicidad de estos peligros suele ser mayor que el peligro real en sí. Sin embargo, los padres tienen miedo y lo entendemos”.


El segundo factor es la disminución en algunas áreas, especialmente ciudades, en lugares para jugar: “La gran mayoría de los niños vive ahora en ciudades … mucha más gente vive en las ciudades y éstas están plagadas de todo tipo de presiones, entre ellas el tráfico. Los espacios públicos son importantes y, en algunos casos, se han descuidado o están en declive”.


El tercer factor que analiza Ken Robinson es el recreo escolar y cita una investigación del Reino Unido realizada por Peter Blatchford en el Instituto de Educación que muestra que en el Reino Unido, el juego al aire libre en las escuelas se ha reducido a la mitad en los últimos años.

El cuarto factor es la tecnología. Ken Robinson enfatiza que él no está en contra de la tecnología. “Es un problema de equilibrio”. Al explicar su propia participación en la campaña, dice: “Creo firmemente en la importancia de desarrollar los talentos naturales de los niños y en la importancia de la creatividad. Creo firmemente en la importancia de que los niños aprendan juntos, sean activos, sean físicos”.

En la última parte de la entrevista, responde a las preguntas que los padres le han hecho sobre la campaña. Estas son algunas de ellas, junto con las respuestas editadas de Ken Robinson: P: ¿Cuánto tiempo debería jugar mi hijo? Sobre todo se trata de prestar atención a los hijos. Es difícil sobrestimar lo valioso que es para tus hijos pasar tiempo con ellos, simplemente mostrándote presente: jugar y tontear con ellos, con atención plena. Pueden ser solo diez minutos aquí y allá … Se trata de darse cuenta de que estas son relaciones muy importantes. Es importante no ignorar los factores que hacen que la vida valga la pena.

P: ¿Cree que las escuelas deberían hacer más para apoyar el juego? Si. Nuestros niños pasan demasiado tiempo siendo sedentarios, sentados, inactivos físicamente cuando deberían estar de pie, moviéndose, haciendo actividades prácticas y jugando. El juego es una actividad increíblemente seria. Tendría que estar al principio de la lista de prioridades y considerarlo una parte muy importante del día escolar.

P: Mis hijos ya no quieren jugar afuera. ¿Cómo puedo motivarlos para salir? Primero, permítanme aclarar que no estamos hablando de poner en riesgo a sus hijos. Estamos hablando de juego seguro, en áreas supervisadas. Pero también de juego no estructurado. Instamos a los cargos políticos a reconocer la importancia de los parques infantiles. Queremos que los niños estén seguros, pero no necesariamente organizados constantemente.

P: ¿Cree que los niños deberían empezar a jugar sin supervisión en el mundo actual? Bueno, como digo, no necesariamente sin supervisión. Sí, sin estructura, eso es importante a veces. Todos nos preocupamos por la seguridad de nuestros hijos, pero también queremos que puedan correr riesgos: caerse, levantarse, rozarse las rodillas, limpiarse el polvillo y seguir adelante. Estas son formas en las que los niños aprenden a ser mucho más resistentes e independientes. Hay un punto en el que sobreproteger a tus hijos se vuelve contraproducente. Es parte de las lecciones de la vida que necesitas descubrir para aprender dónde están los límites y los riesgos que puedes correr y, en la naturaleza, los niños necesitan ensuciarse y de ahí el nombre que pusimos a la campaña. Se trata de lograr el equilibrio adecuado entre seguridad y exceso de protección.

Las ideas finales de Ken Robinson enfatizan la relación entre el juego y lo que podría llamarse una infancia “suficientemente buena” (para adaptar una frase del influyente psiquiatra infantil y defensor del juego, D.W. Winnicott): “Los niños viven en tiempos desafiantes y nosotros también, no hay duda de eso, las presiones son intensas … Pero siguen siendo válidos algunos principios sobre la naturaleza de la niñez y lo que la hace valiosa y efectiva”.